Recurso para tu círculo

El termómetro
del círculo.

Dos minutos al cierre de cada sesión. Se responde desde el teléfono y es anónimo: nadie —tampoco la guía— sabe quién respondió qué.

Sirve para una sola cosa: notar a tiempo cuando el círculo se está enfriando, mientras todavía se puede corregir.

Para la guía · crea el termómetro de tu círculo

Se hace una sola vez, al empezar el año del círculo. Te da el enlace para las mujeres, el código QR para pegar en el cuadernillo y tu enlace de resultados.

Qué se pregunta

Cinco, del 1 al 5

Qué tan profunda estuvo la conversación · si me sentí segura para decir lo que traía · si se cumplieron los acuerdos · si la guía sostuvo el espacio sin ocuparlo · si volvería la próxima sesión.

Dos de sí o no

¿Traje mi hoja llena, a conciencia? · ¿Dije algo que no había dicho antes?

Y una abierta

Una cosa que cambiaría de la sesión de hoy. Es opcional.

Lo que no se pregunta

Con qué te vas. Eso es tuyo y se dice en voz alta en la Salida, o no se dice. El termómetro mide cómo está el círculo, no cómo estás tú.

Las dos de sí o no son las que más dicen. La hoja llena a conciencia es lo que hace que «Lo que pesa» funcione, y hoy nadie lo sabe hasta que ya pasó. Y haber dicho algo que no habías dicho antes mide profundidad de verdad: un círculo donde nadie marca que sí lleva meses siendo cordial.

Anónimo de verdad

Se guardan las respuestas, el código del círculo y el día. Nada más: ni tu nombre, ni tu correo, ni desde dónde respondes, ni la hora. La hora se deja fuera a propósito: podría delatar a quien respondió de última.

La guía ve una sesión solo cuando respondieron al menos tres: con menos se podría adivinar quién dijo qué. Lo que se escribe en la pregunta abierta le llega tal cual, en orden al azar. Por eso conviene no poner ahí nada que te identifique.